La Empresa de Alumbrado covierte mi casa en un depósito de cadáveres. ¡Qué peste! ¡Qué peste!
de José Manuel Domínguez Soriano, el sábado, 20 de agosto de 2011 a las 10:34
La Empresa de Alumbrado es una auténtica chapuza. Ya sé que no descubro nada al decir esto. No me voy a referir a las contínuas e inexplicables averías, facturas imposibles...apagones eternos. No. Quiero contaos mi más reciente y 'maloliente' experiencia. Por mi enfermedad viajo regularmente a la península (rehabilitación etc.). No tengo domiciliado el pago del recibo y, por tanto, periódicamente paso por la ventanilla de la compañia. Pues bien, la próxima cita estaba fijada y reconfirmada para el 3 de septiembre(fecha tope antes del corte de suministro). Pues cual no fue mi sorpresa que cuando vuelvo a Ceuta me encuentro la casa a oscuras y con un insoportable olor a cadáver. Se descongeló y pudrió el pescado y todo lo que guardaba mi nevera. Los vecinos llegaron a pensar, al no verme, que el olor procedía de mi cuerpo en descomposición.
Lógicamente tuve que emplearme a fondo, para limpiar y desinfectar, armado de amoniaco perfumado, no solo el 'frigo' si no toda la casa. Ayer fui a la empresa, reconocieron que cortarme la luz fue "un error que asumimos", me dijo un empleado encogiéndose de hombros. Me fui. ¿Denuncio?
A esta hora (10.30 del sábado, vuelvo a desinfectar y perfumar). Sigue oliendo a muerto y, al menos de momento, el cadáver no era el mío.
Lógicamente tuve que emplearme a fondo, para limpiar y desinfectar, armado de amoniaco perfumado, no solo el 'frigo' si no toda la casa. Ayer fui a la empresa, reconocieron que cortarme la luz fue "un error que asumimos", me dijo un empleado encogiéndose de hombros. Me fui. ¿Denuncio?
A esta hora (10.30 del sábado, vuelvo a desinfectar y perfumar). Sigue oliendo a muerto y, al menos de momento, el cadáver no era el mío.
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