jueves, 25 de agosto de 2011

El muerto no era yo

La Empresa de Alumbrado covierte mi casa en un depósito de cadáveres. ¡Qué peste! ¡Qué peste!

de José Manuel Domínguez Soriano, el sábado, 20 de agosto de 2011 a las 10:34
La Empresa de Alumbrado es una auténtica chapuza. Ya sé que no descubro nada al decir esto. No me voy a referir a las contínuas e inexplicables averías, facturas imposibles...apagones eternos. No. Quiero contaos mi más reciente y 'maloliente' experiencia. Por mi enfermedad viajo regularmente a la península (rehabilitación etc.). No tengo domiciliado el pago del recibo y, por tanto, periódicamente paso por la ventanilla de la compañia. Pues bien, la próxima cita estaba fijada y reconfirmada  para el 3 de septiembre(fecha tope antes del corte de suministro). Pues cual no fue mi sorpresa que cuando vuelvo a Ceuta me encuentro la casa a oscuras y con un insoportable olor a cadáver. Se descongeló y pudrió el pescado y todo lo que guardaba mi nevera. Los vecinos llegaron a pensar, al no verme, que el olor procedía de mi cuerpo en descomposición.
Lógicamente tuve que emplearme a fondo, para limpiar y desinfectar, armado de amoniaco perfumado, no solo el 'frigo' si no toda la casa. Ayer fui a la empresa, reconocieron que cortarme la luz fue "un error que asumimos", me dijo un empleado encogiéndose de hombros. Me fui. ¿Denuncio?
A esta hora (10.30 del sábado, vuelvo a desinfectar y perfumar). Sigue oliendo a muerto y, al menos de momento, el cadáver no era el mío.

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